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  • Foto del escritorAlejandro Armenta Mier

Hoy en día, es común observar diversas transacciones en línea como compra y venta de artículos y productos por medio de las tecnologías de información y comunicación (TIC), con el surgimiento de negocios digitales. A esto se le llama comercio digital, comercio electrónico o e-comerce, que es la compra y venta de bienes, servicios e información a través de internet y de las redes informáticas, conformando una parte importante de la economía digital.

El comercio digital tiene muchos beneficios, entre los que se encuentran la facilidad de compra y venta de productos o servicios, la realización de operaciones las 24 horas del día en todo el año, sin desplazamientos a los lugares físicos. Además de que esta modalidad de comercio permite ampliar catálogos de productos y comparar precios, dando la posibilidad al consumidor de tomar una decisión informada y con diversas opciones para elegir.

Sin embargo, también existen desventajas, como los fraudes, estafas y la falta de seguridad para realizar pagos electrónicos en algunos sitios web, por lo que una regulación con más control es necesaria en este tema.

A pesar de que hay esfuerzos para regular el comercio digital en la Ley Federal de Protección al Consumidor con la PROFECO; con el Padrón de Proveedores Responsables en Comercio Electrónico; las normas mexicanas de comercio electrónico; el Distintivo Digital PROFECO; el Código de Ética en materia de comercio electrónico; los Servicios de pago de Cobro Digital (CODI) del Banco de México para realizar pagos electrónicos, y los programas de la CONDUSEF de educar y proteger al usuario para que realice operaciones más seguras, defendiéndolo cuando presente una reclamación por transacciones financieras en línea, éstos aún son insuficientes.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), registró que en 2019 la participación del comercio electrónico de bienes y servicios en el Producto Interno Bruto fue de 6.0 por ciento, generando un valor agregado por el comercio electrónico de 1,462,583 millones de pesos en el mismo año. Del último monto el 38.6% corresponde al comercio al por menor de bienes, el 21.6% al comercio al por mayor de bienes y 39.8% al resto de los servicios.

El crecimiento del comercio digital es tan relevante, que se incluyó todo un capítulo en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), estableciendo reglas horizontales, evitando barreras innecesarias y promoviendo la confianza del consumidor.

Según el INEGI, para 2020 había 3.9 millones de Micro, Pequeñas y Medianas empresas (MIPYMES), las cuáles se han beneficiado del comercio digital, que ha sido de gran importancia para la reactivación económica durante la pandemia provocada por el COVID-19, ya que muchos comercios lo utilizaron cuando tuvieron que cerrar sus puertas temporalmente. En este sentido, el comercio digital es una herramienta importante para mejorar la productividad, crear oportunidades laborales en nuevos mercados, mejorar los ingresos de las familias mexicanas e incrementar el bienestar social, por lo que revisar y reformar la regulación actual mejorará el crecimiento económico en este sector.

Es por ello que, en el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República, bajo la coordinación del Senador Ricardo Monreal Ávila, impulsaremos las reformas necesarias en esta materia, en beneficio de las y los mexicanos, escuchando siempre las opiniones de todos los sectores.

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